Gualeguaychú | Entre Ríos | Argentina
Martes 9 de Junio de 2026

En el desierto de Mongolia.

En el desierto de Mongolia.

21/10/2018 |Martín Davico Gatti es oriundo de Gualeguaychú. Nació en 1978. Es odontólogo y actualmente se dedica a viajar. “El secreto es hacer lo que me gusta porque la vida es corta”. Ese, es su lema. El viajero decidió escribir pequeñas crónicas de sus viajes y para que las pueda leer su padre, que no utiliza Internet, las comparte con EL ARGENTINO.

Hace cuatro días que la 4x4 soviética nos pasea por el Desierto de Gobi y la irrompible máquina todoterreno no ha parado de dar saltos. La súbita aparición de una oscura manada de camellos nos rescata de nuestros pensamientos cotidianos para recordarnos que estamos muy lejos de nuestras casas. Los hoteles construidos en el medio del paisaje constatan que también en estas latitudes la naturaleza alberga a ciertos clientes que no debería hospedar. Hacemos una larga travesía por el sur de Mongolia y cuanto más viajamos por estos lugares que nos resultan tan extraños, con más naturalidad aceptamos  la inconmensurable inferioridad que tenemos frente al planeta que habitamos.

Entre los que hacemos esta especie de aventura, hay una pareja de argentinos veinteañeros con los que entre mate y mate practicamos la amistad espontánea, un rumano que, sin saberlo, me tiene agobiado pidiéndome permanentemente que le saque fotos, y una pareja de croatas que me hacen bromas de fútbol cuando les recuerdo lo poco que le faltó a su equipo para salir campeón en el último mundial.

   Como en una metáfora bíblica un enorme rebaño de ovejas mezcladas con algunas cabras nos cruzan indiferentes por la mitad del camino, obligándonos a detenernos y a ejercitar nuestra raquítica paciencia de hombres posmodernos. Cada noche la pasamos con diferentes familias autóctonas que nos acobijan y alimentan en sus casas. Como hace frío y la leña es escasa, las estufas salamandras caldean las habitaciones a base de carbón y bosta de camello seca. Nada de dietas mediterráneas, ni aceites de oliva, ni temores por azúcares o grasas en la gente que vive en estos parajes. Las comidas son a base de caldos, carnes, harinas, leche de sus propio animales y los vegetales y las frutas brillan por su ausencia.

  Dándole batalla a la publicidad y al consumismo de nuestros tiempos, los habitantes de estas tierras mantienen el estilo de vida nómada tal como la de sus antepasados. No son dueños de la tierra en la que viven y no parece que tengan necesidad de serlo. El problema habitacional lo resuelven con las yurtas o gers, pequeñas viviendas con estructuras de madera y unas cubiertas de cuero o gruesas telas, fáciles de desarmar, transportar y muy resistentes al frío. Se mudan dos o tres veces al año adaptándose a las condiciones climáticas en beneficio de sus animales . Como cada persona es un mundo, trabajar toda una vida para tener una casa propia puede ser, para algunos, un destino romántico que un nómade del desierto nunca podría comprender…

 Nada queda del terrorífico Imperio Mongol fundado en el siglo XIII por Gengis Kan , a excepción de los museos y las incontables esculturas y parques que homenajean al líder, quién fue capaz de  reunir a todos los nómades y consagrar al  imperio más extenso de todos los tiempos. Hoy Mongolia aparece como el país menos densamente poblado del mundo y más de un tercio de sus nativos son nómades que sobreviven con el pastoreo. La mitad de su población vive concentrada en la capital del país, Ulán-Bator, una de las urbes con más polución en el mundo, infestada de coches, edificios grises estilo soviético y yuyales en los parques públicos que aterrarían a nuestros profesionales de la queja y la insatisfacción …

  En Gobi el cielo de los atardeceres se vuelve anaranjado y observarlo desde la cima de las dunas de arena produce un placer que es definitivo. Converso mirando el horizonte con el joven compatriota y me dice que tiene suerte de tener un padre argentino. “Por qué?” Le pregunto. “Porque está fascinado con mi exótica aventura por la lejana Mongolia” Y agrega: “Seguramente si la hiciera por Argentina, que definitivamente es mucho más linda, pensaría que más que aventurero su hijo le ha salido vago”.

 

 

 

 

La noticia se ha enviado exitosamente
 
 
 
 
 
 


DIARIO EL ARGENTINO mantendrá absoluta confidencialidad de los datos personales brindados por nuestros visitantes. Los servicios de información por correo electrónico que ofrecemos se realizan con el expreso consentimiento de los usuarios.

El mensaje enviado por el Usuario del Servicio y su contenido es de única y exclusiva responsabilidad civil y penal de quien lo envió y/o utilizó.

Este diario no garantiza la veracidad de los datos personales y/o contenidos de cada mensaje efectuados y/o publicados en los Servicios por el Usuario.

NO está permitido:
1. utilizar lenguaje vulgar /obsceno, discriminatorio y/u ofensivo o Está prohibido todo tipo de ataque personal contra Usuarios de los Servicios y/u otros terceros, mediante acoso, amenazas, insultos.
2. No está permitido avergonzar o hacer cualquier otra cosa no deseada a otro/s Usuario/s de los Servicios ni a otros terceros. No se permite todo acto contrario a las leyes, moral y buenas costumbres.
3. Está prohibido publicar mensajes agraviantes, difamatorios, calumniosos, injuriosos, falsos, discriminatorios, pornográficos, de contenido violento, insultantes, amenazantes, instigantes a conductas de contenido ilícito.
4. Está prohibido publicar mensajes que puedan afectar la sensibilidad del resto de los usuarios y/o de cualquier tercero.
5. Está prohibido citar material que constituya propiedad intelectual de terceros, sin mencionar su fuente o autor.
6. Está prohibido afirmar hechos de otros usuarios o terceros sin tener prueba concreta.-

Finalmente, los usuarios aceptan expresamente la remoción de cualquier comentario publicado en el sitio, que viole el presente reglamento, todo ello no podrá ser considerado como un acto de censura."

Información General

Los gualeguaychuenses detrás de los Juegos Olímpicos de la Juventud
Melina Cabral, Nicolás Vaispapir y Pilar Puente, son oriundos de nuestra ciudad, y estuvieron trabajando en el evento deportivo mundial  más importante del año que vivió nuestro país. El día a día, la experiencia y las emociones de estos tres gualeguaychuenses en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.